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Ttulo del Relato : La mejor madre del mundo, de verdad
Autor:
Fecha: 2007-10-07
"La mejor madre del mundo, de verdad..."





He de decir que soy una señora de mediana edad, que
siempre le gusto cuidar su cuerpo, mediante dieta y
bastante gimnasio, puedo decir orgullosa que para la
edad que tengo (41), estoy bien, vamos que a veces
algunos hombres cuando me cruzo con ellos se giran para
observarme lo que me hace sentir bien.

Sin mas preámbulos pasare a relatar lo que sucedió con
mi hijo, pero antes contare los antecedentes de la
historia.
Hace ahora dos años mi marido y yo nos separamos
quedándose conmigo el único hijo que teníamos, que por
aquel contaba 18 años se llama Raúl.
Tras la separación yo estaba deprimida y no salía de
casa, mi hijo me acompañaba en lo que podía y era de
gran ayuda moral para mi. Cuando me libere de la
depresión yo observaba que mi hijo se había convertido
en todo un hombrecito, y alguna vez le pillaba mirándome
con ojos de deseo, pero yo lo atribuía a que se había
convertido en una persona bastante retraída tras la
separación y no estaba dispuesta a que mis problemas
pudieran mellar su personalidad así que no di
importancia a sus miradas, pero hubo un momento que me
empecé a preocupar ya que él continuamente me miraba.
Atribuía su comportamiento a nuestra separación, pero me
tenia que cerciorar si era atribuible a la separación o
si había alguna cosa mas. Empecé por hacer lo que habría
hecho cualquier madre, revisar su cuarto cuando el no
estaba, tenía guardado a buen recaudo un fajo de
revistas porno, me pareció normal para su edad, las
estuve mirando y había una que tenia dos hojas pegadas,
las despegue y vi que se habían pegado por una corrida
de él, al ver lo que había en las hojas me quede
estupefacta …. Se podía ver como una mujer que se
parecía a mi le estaba haciendo una felación a un joven
que se parecía a mi hijo. Esto me dio que pensar e
imagine que mi hijo se masturbaba imaginándose en el
papel del chico de la revista y a su vez la mujer que
aparecía hacia las veces de su madre. Yo de todas
maneras anteriormente noté que mi ropa interior había
sido tocada y sabiendo que era mi hijo el que lo hacia,
me dispuse a comprobar hasta donde seria capaz de llegar
él y yo.
Las noches siguientes fue apareciendo en mi cabeza a
ráfagas, pequeños episodios, en los que mi subconsciente
fantaseaba sobre un encuentro sexual y me despertaba con
las bragas mojadas, pero no podía ser, yo era su madre y
creo que la soledad me estaba afectando, hacía mucho que
no tenía relaciones sexuales y achaque a aquella
circunstancia lo de las fantasías.

Una mañana se averió la lavadora y mi hijo era un
manitas, le dije que arreglara la lavadora ya que no
andábamos muy boyantes de dinero, él se agacho para
comprobar el filtro, yo llevaba puesta una bata y debajo
estaba en bragas y sujetador, cuando se tumbo para
revisar el filtro, el muy ladino me pidió que le
acercara un destornillador, me acerqué a donde estaba,
me agache doblando las rodillas e inocentemente sin
pensarlo abrí las piernas y cuando le di el
destornillador él se quedó mirando mi entrepierna
fijamente, me arme de valor y le dije :
-¿que te pasa?…. ¿te gusta lo que ves?
-perdona mama
-bueno acaba de reparar la lavadora y después hablamos
Cuando acabó de reparar la lavadora vino al salón y nos
pusimos a hablar sobre lo que había visto, le dije que
era normal que a su edad se hubiera fijado en las bragas
pero que yo era su madre y que si tenia que explicarle
algo sobre sexo que me lo dijese que yo en la medida que
pudiese le ayudaría, ahí acabo la cosa, pero yo sabia
que él seguiría espiándome. Por las noches los sueños
cada vez eran mas cachondos mi subconsciente fantaseaba
follándome a mi hijo y al final acaba tocándome y
haciéndome unas pajas de antología ¡pero eso no podía
ser era mi hijo¡.
Una tarde estábamos en el salón viendo una película y mi
imaginación no paraba, me dispuse a trazar un plan para
ver hasta donde era capaz de llegar él. Me puse unas
bragas casi transparentes y encima la bata de estar por
casa. Le dije que estaba muy cansada y que me había
tomado una pastilla para dormir, que apagase la tele ya
que quería dormir en el salón, el me dijo que se
quedaría leyendo un libro. Paso una media hora en la que
me hice la dormida, él no se movía, decidí pasar a la
acción, deje caer una pierna de la butaca, quedando a la
vista mis bragas, mi hijo se levanto, se acerco a mi y
me dio dos empujones para ver si seguía dormida, yo no
me moví. Se coloco delante mío y al ver que yo estaba
profundamente dormida se atrevió a bajarse pantalones y
calzoncillos, sacando su verga, acercó nerviosamente su
mano a mi braga de la que sobresalían pelos por los
lados y la retiro a un lado quedando al descubierto mi
chocho. Aquello me estaba excitando, me excitaba la idea
de saber que mi propio hijo me estaba viendo la raja y
mi vagina comenzó a lubricarse, me imagine saltando
sobre la polla de mi hijo y metiendomela en la boca,
pero mi cabeza me decía que eso no podía ser, así que
deje que él seguiría con su fiesta particular. Como ya
tenia la braga retirada se acerco a mi vagina y creí que
me iba a comer el clítoris pero no lo hizo, se dedico a
ver y oler el chocho de su madre mientras se hacia una
paja, al fin se corrió suspirando para que yo no me
despertase. Cuando acabó me coloco de nuevo la braga en
la misma posición y se sentó a esperar a que me
despertara. Cuando me desperté, me dijo que había tenido
un sueño y que gemía, me puse colorada para hacerle ver
que me importaba y él al verme abierta de piernas, con
todas las bragas al aire me dijo :
-mama se te cayó la pierna y no quise despertarte
-ya, ya se como me dices, te lo habrás pasado bomba
viéndome las bragas otra vez ¿no?
-Bueno……, no quería mirar, pero lo vi
Estaba claro mi hijo me deseaba, por una parte me
agradaba, pero por otra mi cabeza me decía que era
imposible.
Al final decidí que ya era hora de dejarse de beaterias
y hacer lo que el cuerpo me pidiese, estaría bien o no.
Una tarde me arme de valor y le dije que se sentara
conmigo para hablar de lo que habíamos estado hablando
el día de la lavadora, mi hijo se puso colorado.
-El otro día ¿por que me miraste las bragas?
-es que no he visto a una mujer en bragas nunca, bueno,
me refiero al natural
-Bueno, yo soy tu madre y eso no esta bien, pero no
quiero que te conviertas en
un reprimido sexual. A ver dime ¿que te gustaría ver?
-no se mama, no me atrevo
-venga tonto soy tu madre, entre nosotros no tiene que
haber secretos
-Me gustaría verte en bragas y sujetador
-(armada de valor ) ¿te gustaría ver un conjunto sexy?
-¡me encantaría¡
-espera un poco que me voy a cambiar.
Me fui a la habitación, me desnude, me mire al espejo y
vi que tenia los pezones en punta. Mi conejo estaba
lubricadísimo, estaba súper excitada, me toque el
clítoris y de la excitación que llevaba me corrí
ahogando el gemido para que mi hijo no se diera cuenta
que me había masturbado. Cogí un conjunto casi
transparente y me lo puse, me vestí con un vestido
ajustado y me fui al salón donde me esperaba él.
- bueno ya estoy aquí ¿que te parezco?
- estas muy bien mama…perdona
- gracias hijo, ven aquí y desabróchame la cremallera
(el me bajo la cremallera)
Ahora quítame el vestido lentamente
- (me bajo el vestido por la parte delantera )
uuuffff¡¡¡ ¡que buena estas¡
- que……¿te gusta lo que ves?
- si, claro (veía que me comía con la mirada )
- ya veo (mire a su paquete, estaba que se le iba a
salir por encima ), ahora iras al servicio a desahogarte
¿no?
-si, me voy
- espera hacemos una cosa, para que no te vea reprimido,
te dejare que me veas cambiarme siempre que quieras
¿vale?
-ok, mama ¡tengo la mejor madre del mundo¡
Se fue al servicio a masturbarse y yo me acerque a la
puerta en bragas y sujetador y oía como se la meneaba me
toque de nuevo por encima de la braga y armada de valor
me desnude sabiendo que la puerta estaba cerrada y me
masturbe corriéndome al unísono con él, tuve que ahogar
el gemido para que él no se diera cuenta de lo que
estaba haciendo.
Las semanas siguientes nos habíamos desinhibido los dos,
mi hijo me veía cada vez que me cambiaba, pero yo
procuraba que no viera desnuda, de momento no sabia lo
que iba a hacer así que opte por no enseñarle mas de lo
que me había pedido.
Una tarde que llegue de trabajar el me estaba esperando
para ver como me desnudaba, le note algo raro, comenzó a
hablar :
-mama, me gustaría pedirte algo…. .
-dime
-es que no me atrevo
-¡no habíamos quedado que me dirías lo que fuera¡……¡
pues venga dime¡
-es que me gustaría verte desnuda
-bueno……. , no te quiero ver reprimido, me quieres ver
desnuda, pues ahora mismo me vas a ver.
Me quite el vestido, le dije que se sentara en la cama
para estar mas cómodo, me desabroche el sujetador y vi
que mis pezones estaban como piedras, lo deje caer, metí
los pulgares en el elástico de la braga y fui bajando
poco a poco la braga, para darle mas emoción al momento,
primero dejando ver el monte de venus y finalmente me la
baje hasta que estuvo en el suelo.
-¿que te parece?
- que estas buenísima ¡
Estaba muy lanzada y no me pare a pensar lo que hacia en
ese momento, me daba todo igual
-¿que mas quieres ver? ¿mi botoncito? (yo ya estaba como
una burra en celo)
- ¡si enséñamelo¡
Puse una pierna sobre la cama me abrí el conejito y le
mostré el clítoris, él estaba que se salía, me arme de
nuevo de valor y le dije :
- ahora me toca ver a mi ¡enséñame tu polla¡ (el se
quedo extrañado por mi lenguaje), se bajo pantalón y
calzoncillos, sacando su herramienta, yo para que se
sintiera bien al verle le dije que tenia una buena polla
(la verdad es que tenia una buena polla)
- si quieres te dejo que te masturbes delante mío,
mientras me ves
- vale, ¡tengo la mejor madre del mundo¡
Se hizo la paja y como estaba tan salido se corrió en un
santiamén, yo me tuve que reprimir porque no quería dar
pie a mas por el momento. Cuando acabo le dije que se
vistiera y también que la próxima vez no lo hiciera a
escondidas que a mi no me importaba, que a partir de ese
momento le dejaba que me mirase cuando él quisiera, que
entre nosotros no debía de haber secretos, yo era su
madre y debía haber confianza.
Era verano y en la casa hacia mucho calor, le dije que
en aras de su salud sexual si queríamos en la casa
estaríamos desnudos o en ropa interior. Yo me sentía
liberada podía estar en mi casa como a mi me diera la
gana, lo malo es que mi hijo era un salido de mucho
cuidado y a la mínima le veía mirándome el coño, por
ejemplo se le caía de la mesa la cuchara y se agachaba
para recogerla a la vez que me miraba el conejo, yo para
darle una alegría me abría de piernas y le enseñaba lo
que él quería ver, éramos una pareja naturista, eso le
decía.
Yo seguía teniendo los sueños cada vez mas fuertes,
soñaba que me follaba, que me metía el rabo en la boca,
que me daba por el culo y finalmente se corría en mis
tetas. Estaba mas que decidida a follármelo, pero mi
cabeza seguía negándolo.
Una noche estábamos desnudos en el salón, estaban
poniendo en la tele una película erótica, mi hijo estaba
empalmado y me dijo:
- ¿mama tu no tienes deseos sexuales?
- pues claro, como tu
- ¿y como los mitigas?
- como tu, me masturbo
-me gustaría verte como lo haces
-¿no habíamos quedado que éramos una pareja naturista?
-si, pero me gustaría verlo
- vale……. pero prométeme que solo vas a mirar
- lo prometo
Me coloque delante de él me abrí el conejo y comencé a
acariciarme el clítoris, mi conejo estaba muy lubricado
en parte por el morbo que me daba ver como mi hijo me
veía masturbarme y en parte por ver la polla que tenia
delante, con una mano me tocaba el conejo y con la otra
me acariciaba los pezones. Mi hijo empezó a menearse el
rabo. Aquella vista hizo que mi calentura subiera y
finalmente me corrí lanzando un gemido que casi asustó a
mi hijo. Estaba supersalida, me acerque a mi hijo, me
senté a su lado, le mire a los ojos, acaricie su pierna,
subí lentamente hacia su polla, la cogí por la base y
comencé a moverla lentamente, cuando vi que estaba a
punto de correrse me acerque a su boca y le di un beso,
el abrió su boca y nuestras lenguas se fundieron en un
cálido beso mientras el se corría, ahogando los gemidos
que salían por ella. Estaba desconcertada, un poco
avergonzada, me sentía como una puta, pero me daba
igual, en aquel momento decidí que mis sueños se harían
realidad, iba a hacer lo que él me pidiera.
El era sumiso a lo que yo le decía, nunca hacia mas de
lo que yo le dejaba, nuestra relación de madre-hijo
había variado ahora era de pareja, aunque dormíamos
separados cada uno en su cama, en cuanto nos
levantábamos era una fiesta sexual, mi hijo era
incansable, se hacia cinco pajas diarias y a veces yo le
ayudaba.
Llego el día de su cumpleaños, hicimos vida normal, le
regale un reloj, pero le dije que había otro regalo (que
mejor regalo que yo misma, estaba decidida), se hizo de
noche y nos fuimos a cenar fuera. Fui al restaurante sin
ropa interior y el hizo de las suyas, tiro los cubiertos
varias veces para verme el coño y yo cada vez que lo
hacia me abría de piernas para que él lo viera bien, me
dijo al oído que le daba morbo verme el conejo rodeados
de tanta gente. Finalizamos la cena y nos fuimos a casa,
me pregunto por su regalo y le dije que no fuera
impaciente, en casa lo vería.
Nos desnudamos en el salón, puse música lenta y le dije
que bailara conmigo, se puso como un burro pegaba su
polla a mi conejo y yo me separaba como haciéndole
entender que no me gustaba. Nos sentamos a charlar………
- ¿mama cual es mi regalo?
- ¿porque estas tan impaciente?
-no se, me pica la curiosidad
- ¿que te gustaría?
- no se, tengo de todo
- tu regalo………. ¡soy yo¡
- ¿como tu?……. . Explícate
- hoy solo por ser tu cumpleaños, voy a dejar que hagas
y digas lo que quieras
- ¿a que te refieres?
- ¿que te gustaría hacer?
- ¿contigo?
-si, ¿te gustaría estrenarte?
- ¿te refieres a hacer el amor?
- claro ¿no te gustaría?. A mi me gustaría que me
dijeses obscenidades solo hoy por ser tu cumpleaños, me
gustaría sentirme una puta, si te he de ser sincera
llevo pensando este regalo bastante tiempo.
-(se puso colorado, no se esperaba esto)claro que me
gustaría, de hecho es mi sueño.
-pues hoy lo vas a hacer realidad, pero solo por hoy
-¡vale¡
- bien dos condiciones, una no se lo contaras a nadie y
la segunda es que nos vistamos para dar mas morbo a la
situación
- de acuerdo¡
Me fui a la habitación y me puse un conjunto que había
comprado para la ocasión, estaba compuesto de braguita
tanga, sujetador medias y liguero ¡quería sentirme como
una puta¡ y esta noche lo iba a conseguir.
En el salón deje solo una luz tenue y música muy suave,
nos pusimos a bailar muy lentamente, le susurre al oído
que esa noche no era su madre, era su amiga, su
compañera. Mientras bailábamos le dije que me fuera
desnudando lentamente, desabrocho el vestido y lo
deslizo hacia abajo poco a poco, se quedo de piedra al
ver el conjunto, lanzó una exclamación. Le quité la
camisa al ritmo de la música mientras iba besando su
pecho, desabroche el cinturón, los botones del pantalón
y deje caer al suelo la prenda. Le cogí de la mano y nos
fuimos a mi cama, la música seguía sonando, le dije que
se tumbara en la cama, empecé a desnudarme
completamente, quedándome solo con el liguero y las
medias. Me vi reflejada en el espejo y me gustó lo que
vi. Mi hijo tenia el rabo como una piedra, me acerque a
él felinamente y le fui dando besos por todo el cuerpo,
desde el cuello hasta los pies. Subí hasta su boca y nos
fundimos en un tórrido beso, mi mano buscaba ansiosa su
polla, la cogí y empecé a meneársela lentamente, yo
notaba su excitación así que como quería que la fiesta
durase, me pare y volví a deslizarme hacia su sexo, lo
cogí dulcemente y aparte el pelo de mi cara para que mi
hijo pudiera ver lo que le iba a hacer. Coloque su
espalda sobre el colchón y puse su verga mirando al
techo, me coloque para que él pudiera verme bien y fui
dando besos desde la base de la verga hasta la punta,
finalmente me introduje su cabeza en la boca y con
suaves movimientos él me folló la boca, era un
movimiento que a mi me hacia suponer que no duraría
mucho pero me equivoque, él aguantaba denodadamente
hasta que vi como apretaba el culo, por lo que mis
movimientos se aceleraron y recibí una descarga de semen
en la boca, que me trague dejando su polla limpia. Nos
quedamos tendidos en la cama sin decir una sola palabra.
El comenzó a abrazarme y me dio un beso que me supo a
gloria, deslizo su mano por mi cuerpo, yo le notaba
nervioso. Le tranquilicé, y me comenzó a magrear las
tetas, se paro en los pezones y se puso a tocarlos
suavemente, los tenia erguidos, le dije que me comiera
las tetas si eso era lo que quería hacer, saco su lengua
y la paso por los pezones recorriendo la aureola, metió
una teta en la boca y me mordisqueo el pezón. Estuvo
bastante rato comiéndome las tetas y se fue deslizando
hacia abajo, mi conejo estaba lubricadísimo, me fue
dando besos por todo el cuerpo y cuando llego al conejo
se paro para admirarlo bien cerca, baje mis manos y abrí
los labios vaginales.
- ¿que te pasa Raúl por que te paras?
-es que estoy viendo lo bonita que es mi madre
-ésta noche no soy tu madre, llámame Elena y quiero que
me digas obscenidades
-esta bien Elena ¿quieres que te coma el coño?
-Si, Raúl cómemelo todo hasta que explote (estaba como
una perra en celo)
Fue metiendo la lengua desde abajo a arriba, se paro en
el clítoris y fue lamiéndolo poco a poco, aumento el
ritmo paulatinamente (yo estaba desconcertada, no sabia
que tenia un buen amante en casa), pasaba de lamérmelo
con la punta a pasar todo el ancho de la lengua, así en
varias ocasiones, finalmente no me pude contener y le
dije.
-¡vamos fóllame, no aguanto mas clávamela hasta el
fondo¡
-tranquila Elena, te voy a follar ¡
Se coloco enfrente mío, apunto su verga a la entrada de
mi conejo y se puso a rozar el clítoris con la punta de
su polla, metió la punta en mi interior y yo le seguí
pidiendo que me la clavara hasta el fondo, de manera
sorpresiva de un empujón note sus huevos golpeando en mi
culo y todo su tronco en mi interior. Me follaba como un
verdadero experto con un mete-saca acompasado, al mismo
ritmo siempre, yo no quería que se corriese, me estaba
gustando lo que estaba haciendo. Se me ocurrió la idea
de verme la cara de putón que debía tener siendo follada
por mi propio hijo y como teníamos el espejo del armario
enfrente nuestro, después de unos cuantos embates le
rogué que se saliera. Se tumbo en la cama y nos
colocamos en posición 69, me metí toda su verga en la
boca hasta el extremo de que casi vomito, mientras él se
afanaba en pasar su lengua por mi clítoris, me abrió el
culo y me metió su lengua por el agujerito dándome un
gran placer ¡era el momento de pasar a la acción¡. Se
quedo tumbado en la cama, me puse de pies viendo mi cara
reflejada en el armario ¡parecía una actriz porno con
las medias y el liguero ¡. Me agache cogiendo la verga
con una mano y colocándome de espaldas a mi hijo me
senté en él de un golpe. En el armario veía mi chocho
peludo y debajo de él los huevos de mi hijo, entonces
comenzamos a movernos a un ritmo violento por corto
espacio de tiempo, yo notaba en mi interior las
palpitaciones de la verga, sabía que se correría en
breve así que me fije en el armario y el verme empalada
me sugestionó de tal forma que cuando note los chorros
de esperma en el fondo de mi, me corrí de forma
violenta, una oleada de placer inundo mi cuerpo fui
recorrida de principio a fin por aquel orgasmo. Me salí
de él y de mi conejo salía todo el esperma de mi hijo,
nos abrazamos y nos dimos un cálido beso.
Permanecimos en la cama tumbados tres o cuatro minutos
sin decirnos nada, por mi cabeza pasó el pensamiento que
siempre me atormentaba, la sensación que imagine tendría
después de hacer el amor con mi hijo, pero sin embargo
no me atormentaba, al contrario estaba feliz de haber
hecho lo que había hecho. Tras ese lapso de tiempo mi
hijo rompió el hielo.
-¡eres la mejor madre del mundo¡
-¿te lo has pasado bien?
-¡de maravilla¡
A mi me agradaba, que mi hijo hubiera gozado lo que yo
había gozado, le acaricie y le dije que se quedara a
dormir en mi cama. Placidamente nos dormimos.
Me desperté un poco sobresaltada, creía que estaba
soñando, pero no, era Raúl que me estaba comiendo el
chocho ¡era incansable¡. De nuevo volvimos a follar como
lo habíamos hecho por la noche. Antes de que se corriera
le dije que esperara, me fui al baño y cogí el tubo de
vaselina (hacia mucho que no me rompían el culo), le
unte su polla y le dije que me lubricara bien el culo,
cosa que hizo con sumo cariño, coloco su miembro en la
entrada de mi agujerito y muy lentamente me fue
penetrando. Yo sentía cada centímetro de él en mi
interior, era una sensación casi olvidada, estaba
llegando al clímax, note como se corría él y a la vez me
corrí yo. De nuevo minutos de silencio.
Tras este episodio sexual, nuestros roles familiares
cambiaron, nos comportábamos como una pareja, dormíamos
juntos, nos duchábamos juntos, organizábamos veladas de
lo más romántico que luego acababan en unos polvos
maravillosos, nos contábamos nuestras cosas y en una de
estas Raúl me dijo.
- Elena ¿te gustaría que nos grabásemos en video
follando?
- no se, ¿para que lo quieres?
- para vernos como lo hacemos, me da morbo ver como
follamos
- de acuerdo ja ja ja ja, si es por su salud "no quiero
que seas un reprimido"
- vale, pero lo tenemos que hacer bien, como solo
tenemos una cámara le pediré otra a mi amigo Luis, le
diré que la quiero para hacer un trabajo para clase y
que la nuestra esta averiada, es por si en una no se ve
bien usaremos la otra
-vale, pero esto si que no quiero que salga de aquí,
esta claro¡¡
-ok¡¡
Lo dispusimos todo de tal forma que nos grabaran las dos
cámaras mientras follabamos, convinimos que haríamos los
gestos y las exclamaciones exageradas para darle mayor
relevancia. Hicimos aquella noche todo lo que habíamos
experimentado hasta la fecha, por delante, por detrás,
felaciones, 69, hasta compramos un consolador para la
ocasión, del que hicimos buen uso. Mientras me clavaba
la verga por detrás, yo me metía el consolador por
delante y viceversa. Me asalto una duda, mas bien un
deseo, cuando jugábamos con el consolador, mi excitación
subía mucho, nunca había estado empalada por dos vergas
a la vez, solo pensar lo que seria ser follada por dos
machos hacia que me corriera, pero ese era un deseo
interno, no le dije nada a Raúl, no fuera a ser que me
lo pidiera y yo a esas peticiones estaba dispuesta a
satisfacer hasta el mas mínimo deseo de él.
Pasamos lo que habíamos grabado a unas cintas y Raúl
devolvió la cámara a su amigo Luis. Los días siguientes
veíamos las cintas y echábamos unos polvos maravillosos.
Un día Raúl se quedó pensativo, yo me imagine lo que me
iba a decir, pero espere a que fuera él el que me lo
dijera.
- ¿que te pasa cariño? Te veo pensativo
- nada, nada
- venga no me digas que nada, porque algo te pasa
- bueno, me asalta una duda. Cuando te veo en el video
con el consolador clavado y veo tu cara me pregunto si
te gustaría follar con dos hombres a la vez, es que
estas preciosa, se te ve preciosa y pienso que no soy
suficiente para ti, que tu cuerpo pide mas.
- no te preocupes, ¿no será mas bien que has fantaseado
con esa posibilidad?
- tienes razón, pero me parecía muy fuerte pedírtelo,
una cosa es lo que hagamos de puertas adentro y otra
meter a un extraño en la casa.
Yo estaba dispuesta a realizar cualquier cosa por él,
aunque él no lo sabia, me sentía en aquel momento
putísima lo cual no me desagradaba, mas bien me
excitaba, lo note por que había mojado mi braga, seguí
la conversación.
- esta bien, una pregunta. ¿estarías dispuesto a no
intervenir en el polvo?, te lo digo por que así no
meteríamos a nadie extraño en nuestra relación
- ¿como lo harías?
- pues muy fácil, me voy al parque una tarde y solo le
tengo que enseñar las bragas a una pareja de chicos
desconocidos, me los traigo a casa, tu pones la cámara a
grabar, te escondes para que no te vean y luego vienes y
nos miras sin que ellos se den cuenta
- de acuerdo, me daría mucho morbo verte así.
- bien, entonces lo haremos
Nos preparamos una tarde para el evento, nos dirigimos a
un parque cercano y elegimos los dos a una pareja de
chicos magrebís de unos 25 años que estaban sentados en
un banco, me acerque a ellos. Me senté, mi hijo se
hallaba a una distancia prudencial en la que podía ver
sin ser visto, llevaba puesto un vestido de gasa, cuando
se fijaron en mi, disimuladamente deje caer un pañuelo
que llevaba en el bolso, uno de ellos se bajo para
recogerlo y yo a la vez me abrí de piernas para que
pudiera verme las bragas, este alzo la mirada y vio lo
que yo le enseñaba, le hizo algún comentario en árabe a
su amigo, supuse que le había dicho que me había visto
las bragas, me arme de valor y me subí la falda hasta
que ambos me vieron las bragas. Comenzamos a hablar :
-¿que hace una mujer tan bonita aquí sola?
-no se, estoy aburrida
-¿te gustaría pasar un buen rato?
-bueno, no me importaría
-¿vienes a la pensión con nosotros?
-bueno, no se, ¿por que no os venís a mi casa?
-esta bien, te seguimos
Raúl observaba nuestros movimientos, se fue rápidamente
a casa y preparo todo lo que faltaba, se escondió en una
habitación a la espera de que yo llegara.
Entramos en la casa los tres y yo les veía muy
excitados, les invite a unas copas.
Se sentaron en el salón y conversamos por un rato, uno
de ellos me dijo que le gustaría verme desnuda, le hice
un gesto de aprobación y me quite el vestido. Por mi
cabeza pasaba lo que estaría haciendo y pensando Raúl,
me sentía como una autentica puta y eso últimamente me
estaba gustando. Una vez que me quite el vestido los dos
de abalanzaron sobre mi, con un gesto les pare y dije
que me siguieran. Nos colocamos en la habitación, yo
sobre la cama en ropa interior y ellos de frente a mi,
les dije que se desnudaran, se quedaron en pelotas en
menos que canta un gallo, tenían sus pollas inhiestas.
Los dos tenían unos rabos mucho mas grandes que Raúl, yo
me relamía de gusto pensando en la tarde que me iba
pasar, además me hacia ilusión cumplir un deseo de Raúl.
Comencé por tumbarlos en la cama y yo entre ellos,
agarre sus pollas con mis manos y me puse a meneárselas.
Me arrodille entre ellos y comencé a mamarles los
instrumentos, uno de ellos me soltó el sujetador y mis
tetas quedaron colgando, me afane en comer el rabo de
uno, mientras el otro me comía las tetas, era un placer
que nunca había experimentado ¡estaba con dos hombres a
la vez¡. El que me comía la tetas se llamaba Hamed,
mientras me comía las tetas su mano se deslizo hacia
abajo y retiro la braga a un lado, buscó mi clítoris y
una vez que lo encontró con suaves movimientos
circulares me puso a mil, ¡no me lo creía estaba a punto
de correrme¡ y solo habíamos empezado. Hamed me bajó las
bragas, se colocó entre mis piernas y con su lengua me
recorrió el culo y el conejo, no pude aguantar mas y me
corrí, era la primera vez, pero no seria la última de la
tarde. Mohamed (así se llamaba el otro) seguía con el
rabo como una piedra, yo lo notaba dentro de mi boca
duro. Me levante de la posición en la que estaba,
Mohamed estaba tumbado, me abrí de piernas, mire al
espejo para verme la cara, cogí la polla de Mohamed,
apunte a la entrada y de un sopetón ¡hasta adentro¡, la
tenia grande el condenado, note como me hacia tope en el
interior. Hamed se incorporo, coloco su rabo a la altura
de mi boca, lo cogí y se la mame. Estaba gozando como
una loca, no me daba cuenta de lo que hacía hasta que
caí en la cuenta de que mi hijo estaría observando la
escena, mire hacia la puerta y no le vi, no me preocupe
mas, sabia que lo había preparado todo a conciencia, lo
vería mas tarde en video. Solo me concentre en la
follada, necesitaba gozar a tope de aquellas dos pollas,
me preguntaba cual seria la sensación, el placer, el
gusto de tener aquellos dos trozos de carne pétrea en mi
interior a la vez, pronto lo comprobaría.
Mohamed era un maestro en el arte de amar, lo hacia
lentamente, los embates eran suaves, cuando él sabia que
estaba finalizando, lo metía mas rápidamente hasta
hacerme gozar con cada metida, no se cuanto media su
polla pero lo que sí sabia era que me hacia gozar como
una zorra además era incansable, eran incansables, pero
a fin de cuentas el que me estaba poniendo a mil de
momento era Mohamed ya que Hamed se entretenía con la
mamada y los toqueteos de tetas y coño que me había
pegado. Me di la vuelta, es decir le di la espalda a
Mohamed sin sacármela para verme en el espejo y le dije
a Hamed que me la metiera en la boca de nuevo, la imagen
que vi me excitó hasta el punto de correrme, era la
segunda vez. Ya iba siendo hora que mi propia fantasía
se hiciera realidad. Salí de Mohamed y les dije que era
hora de cambiar los papeles, lo hicieron, se cambiaron y
ahora tenia el rabo de Hamed entre las piernas y el de
Mohamed en la boca, la técnica de mi amante era distinta
pero no por eso peor, era más brusco, mas rápido, como
un conejo, rapidísimo en un santiamén me corrí de nuevo,
estaba alucinada de lo que aguantaban los moros, la
leyenda sobre ellos era verdad por lo menos los que
estaban conmigo. Se dedicaron a lamerme todo el cuerpo
uno por arriba y el otro por abajo, es decir uno las
tetas y el otro coño y culo, me ponían de nuevo
cachonda. Hamed me fue metiendo un dedo por el ano
esperando mi reacción, creo que temía que le negase esa
posibilidad y al ver que no decía nada se lubrico bien
la mano y fue metiendo paulatinamente uno, dos y
finalmente tres dedos, deseaba que me follaran el culo y
creo que el primero en hacerlo sería Hamed. Se tumbo en
la cama, me colocó a horcajadas en la boca de él, me
lamió la zona genital de una manera bárbara, enfiló la
entrada, colocó su mástil en mi delicado agujero rosado
y poco a poco como le pedí fue colando su polla en mi
interior. Notaba que mis líquidos vaginales escurrían
por las piernas, nunca me había visto así ¡era
increíble¡, había perdido la cuenta de los orgasmos que
llevaba esa tarde y aun me quedaba lo mejor. Por mi
cabeza pasaron episodios amatorios que con el de esa
tarde no tenían parangón, era una tarde de lujuria y
placer. Una vez que estaba empalada mire a Mohamed, se
estaba masturbando de una manera brutal, como si
quisiera correrse, sus ojos me decían que me deseaba, le
hice una seña y bajo a lamerme el clítoris, creo que
verme de espaldas a su amigo abierta de piernas estaba
excitándole sobremanera, yo me moría de placer, aquello
era la gloria. Se acercó a mi me comió los pezones, su
verga buscaba mi agujero, lo encontró, me la metió
suavemente y coordinó sus movimientos con el compañero,
jadeábamos del calor que desprendíamos, estuvimos así
por un espacio de tiempo que me resulta imposible
determinar, solo me preocupaba de gozar y hacerlo a
tope. Parecía una muñeca en manos de dos diablos, notaba
como su excitación crecía, sus manos volaban por mi
cuerpo, note como ambos se tensaban era el momento
cumbre, trate de que nos corriéramos los tres a la vez.
Ellos jadeaban cada vez mas fuerte habíamos llegado al
final, Hamed lanzo su liquido caliente en mi interior,
notaba mi esfínter al rojo vivo, me corrí con él,
Mohamed lo hizo unos segundos mas tarde llenando mi
vagina.
Nos quedamos quietos, tumbados en la cama los tres, yo
en el medio, sus pollas estaban flácidas, me preguntaba
si aquello había acabado. Sus manos me acariciaban el
cuerpo, yo cogí las dos pollas, mientras ellos me comían
de nuevo las tetas y sus pollas comenzaban a crecer, en
menos de un minuto estábamos listos para un nuevo
asalto. Me colocaron a cuatro patas y uno me la clavaba
por detrás a la vez que al otro se la comía. Mohamed se
tumbo en la cama y Hamed me cogió ensartada como estaba
y nos tumbamos encima de él, nuevamente hicimos un
sándwich sexual, después de una serie de embates
acompasados nos corrimos. Les dije que se me hacia
tarde, se vistieron, me dieron sus números de móvil y se
fueron. Mis agujeros chorreaban semen por todos los
lados, me fui en busca de mi hijo que seguro no había
perdido detalle de toda la operación. Raúl estaba en la
habitación contigua, cuando entré le vi con una de mis
bragas en las manos, me extraño, pero no le dije nada
acerca de las bragas, hablamos.
- ¿lo has visto?
- no me he perdido detalle, lo tengo todo grabado, he
camuflado la cámara en el armario, creo que luego lo
podremos ver
-¿que te ha parecido?
-ha sido genial, no sabia que tuviera una madre tan
cachonda
-¿que es lo que mas te ha gustado?
- no se, ha sido genial, ya veras la cara que pones
cuando estas con las dos a la vez
- vale me voy a duchar……. Por cierto ¿que haces con mis
bragas?
-……. bueno, cuando te veía empalada pensé como seria el
tacto de tus bragas, me las puse, viendo como te
follaban, la visión que tenia, el tacto y la ayuda de mi
mano, me han proporcionado un placer que nunca había
conseguido masturbándome, ha sido genial¡
-esta bien me voy a duchar
Mientras me duchaba pensaba lo que me había dicho Raúl,
se estaba convirtiendo en un depravado ¡ y yo que no
quería que fuera un reprimido¡
Los días siguientes disfrutamos de la visión del video
que habíamos grabado follando como locos, mi hijo me
contaba sus fantasías. Una que le gustaba hacer
últimamente era vestirse con mi ropa, le gustaba el
tacto de la ropa interior, yo le deje hacer, era una
cosa que no me importaba.
Una tarde vino acompañado de su amigo Luis, traía una
película de video debajo del brazo.
- he traído una película para que la vemos es muy buena
-¿de que trata?
-es una sorpresa
-no nos tengas en ascuas ¿de que es?(dijo mi hijo)
-ya la veréis
Conectamos el video y la televisión, nos sentamos en los
sofás y miramos atentamente a la televisión. Cuando
apareció la primera imagen creía que me moría, éramos
Raúl y yo follando, por lo visto el muy tonto de mi hijo
se había dejado la cinta que grabamos en la cámara.
- ¿os gusta lo que veis?
Raúl se puso colorado al igual que yo, nos quedamos
mudos. Habíamos cometido un error imperdonable. Me puse
a pensar lo que podía hacer Luis con nuestras vidas si
esa cinta llegaba a hacerse pública.
- así que Raúl se folla a su madre, eso no esta nada
bien, pero que nada bien
-¿que es lo que pretendes?, dije yo
-como podréis imaginar esta no es la única copia que
tengo, pues bien seréis mis esclavos sexuales, pero en
particular tú Elena ¿te puedo llamar así? Oh¡ creo que
sí, ahora tengo el plácet para hacerlo ¿no?, por que si
no es así esta cinta correrá por el instituto, con lo
que ello conlleva, ¡esta claro¡.
Era nuestra perdición ahora estábamos a merced de un
reprimido sexual, Raúl me había contado que Luis se
hacia muchas pajas y no era capaz de acercarse a una
chica era muy vergonzoso, siempre en la ducha se fijaba
en las pollas de los compañeros comparándolas con la
suya que era muy pequeña.
Esta bien le dije ¡que quieres exactamente¡
Los días siguientes seré vuestro invitado lo queráis o
no. Cuando este en la casa tú Elena te desnudaras para
mi, cuando me plazca follarás con Raúl o conmigo, o
porque no con los dos a la vez. Por ahora levántate el
vestido y enséñame las bragas, por hoy es suficiente,
tengo prisa mañana habrá mas.
Me levante el vestido como él me decía, se quedo
extasiado mirándome por un rato y luego se marcho.
Estábamos atrapados, a merced de un reprimido, me pare a
pensar. Había hecho todo por mi hijo y por un fallo
tonto todo se iría al garete. Los días siguientes no
hicimos nada estábamos hundidos moralmente, no nos
apetecía nada, lo único que jugaba a nuestro favor era
que la madre de Luis a la que yo conocía era muy rígida
con él y no entendería la nueva amistad de su hijo.
Luis era una mala persona, nos obligaba a follar
mientras él se masturbaba delante nuestro, a mi la
primera vez que le vi desnudo me dio la risa tenia una
polla microscópica, por el momento no se atrevía a
tocarme, solo se limitaba a mirar era mas bien un
voyeur. Las escenas de cama que nos pedía eran cada vez
mas fuertes, nos pidió que incorporáramos el consolador
a nuestra relación, yo procuraba que Raúl gozara aunque
le veía disgustado, no me miraba con ojos de amor, solo
lo hacia para que no saldría la relación a la luz
pública, temía perderle.
Por fin se atrevió a unirse a nosotros, la primera vez
que lo hizo, me metió la polla en la boca, era como si
estuviera chupando un pequeño pirulí. Nos ordeno que me
follara Raúl estando yo de espaldas, se bajo y me comió
el clítoris, me fije en su cara cuando veía la polla
entrar y salir, parecía que le gustaba mirar mas la
polla de Raúl que mi coño, me dio que pensar, nos
corrimos y se fue.
Un sábado por la tarde nos dijo que nos tenia preparada
una sorpresa, nos invitó al cine, dentro de la sala
cuando se apagaron las luces al lado mío se sentó un
joven de la misma edad que Luis a mi izquierda y a la
derecha se sentó Luis, Raúl un asiento mas allá, cuando
empezó la película, Luis me dijo al oído que me dejara
hacer por el joven que estaba a mi lado. Estábamos en la
última fila en un lugar apartado lejos de miradas
indiscretas, cuando ya llevábamos media hora de película
note como una mano temblorosa me recorría la pierna
izquierda subía poco a poco hacia mi conejo por debajo
de la falda, Luis por su parte en cuanto vio que me
movía me levanto la falda dejando ver mis bragas, me
susurro al oído que desabrochara el pantalón de su
colega y le sacara la polla, lo hice. Luis se saco la
verguita me cogió la mano e hizo que le masturbara,
indicándome que hiciera lo mismo con su amigo, mientras
sus manos se afanaban en tocarme por todos los lados, me
levantaron el jersey que llevaba sacando las tetas de
las copas del sujetador, magreando los pezones a la vez
que el coño, me puse a mil y mi hijo no perdía detalle,
era la primera vez que le veía interesado desde que nos
sucedió lo que nos sucedió, Raúl, se la saco también.
Moje mis bragas de lo cachonda que me estaba poniendo,
desde que Luis nos tenia en su mano era la primera vez
que estaba gozando de verdad, en parte porque veía a
Raúl contento por lo menos eso parecía. Mientras yo
masturbaba a los dos pájaros que tenía al lado, al
fijarme en Raúl, observe que Luis no le quitaba el ojo a
la polla de mi hijo a la vez que me miraba a mi. Se
corrieron en mis manos los dos y mi hijo también. Me
quito las bragas y se las dio a su amigo, acabo la
película y nos fuimos a casa Raúl y yo, los otros dos se
fueron a otro lugar.
Caminamos por la ciudad para llegar a casa, íbamos
charlando.
- si no hubiera sido forzado, habría estado bien ¿no?
- si, era una de mis fantasías, tu ya lo sabias. Ha
faltado una buena mamada
- ¿te has fijado como mira Luis tu polla en acción?
- si, quizá sea algo maricón o bisex no lo se
Me quede pensando, ¡tenia que trazar un plan para
quitarnos el yugo de Luis¡, iba a jugar la baza de su
presunta homosexualidad.
La relación que teníamos con Luis se iba suavizando, ya
no era el que mandaba si no el que participaba en
nuestros juegos, la sonrisa volvió a aparecer en la cara
de Raúl, estábamos casi como al principio, pero le tenia
que dar un escarmiento a Luis, durante semanas tenia en
mente el plan y cuando lo tuve perfilado se lo explique
a mi hijo. El plan consistía en lo siguiente : Como ya
estábamos aparentemente bien con él, le incitaríamos en
un momento de excitación a una apuesta (era muy dado a
ello) cuando estuviera metido en la atmósfera que
nosotros creáramos, le propondríamos que no era capaz de
comerle la polla a Raúl, si era capaz de ello yo tendría
a su vez de hacer lo que él quisiera donde y cuando
fuera, me propondría lo que me propondría.
Aunque nos tenia en sus manos no lo era tanto porque yo
en una ocasión le dije que estaba harta, que su madre lo
sabría, que sabría la clase de hijo que tenia, aunque mi
honra y la de mi familia quedara por los suelos. Una vez
que le tendríamos en nuestro terreno le grabaríamos en
video para que tomara de su propia medicina y los
papeles se tornaran.
Nosotros siempre teníamos preparado el equipo grabando
lo que hacíamos todos los días por lo que en el caso que
no nos aceptara la apuesta, en cierta forma le teníamos
pillado porque su madre era de las de la vieja escuela,
bastante recatada y no entendería esas bacanales,
evidentemente nosotros le mostraríamos lo que nos
interesara.
Y llego el gran día, estábamos en la cama en plena
faena, yo siendo penetrada por todos mis agujeros, saque
la conversación en forma de reto.
- Estáis haciendo conmigo lo que os da la gana, ya es
hora que alguna fantasía mía se cumpla ¿no?
- ¿por que lo dices? (sabia que era un morboso con esos
temas), ¿que te gustaría hacer?
- ¿yo?, no, yo no soy sois vosotros, me gustaría ver
como le comes la polla a Raúl.
Luis se quedo pensativo por un segundo y me pregunto
¿que gano yo con eso?. Estaba claro que le gustaría
hacerlo pero no se atrevía, el caramelo envuelto en
forma de apuesta le había gustado de eso no había duda,
solo faltaba darle el empujón final.
- Bien Luis, ganas lo que quieras, como, cuando, donde y
con quien quieras lo haré, solo por la satisfacción de
ver eso, estoy dispuesta a ello.
Acabamos esa sesión y nos quedamos en la cama sin hablar
estaba esperando la respuesta de Luis que creo seria
afirmativa, pero me daba miedo lo que él me pediría,
sabia que era un depravado y le temía. Por fin abrió la
boca.
-esta bien acepto la apuesta
-¿que quieres a cambio?
-Me gustaría verte follar con dos, a la vez aquí, en tu
casa y que Raúl y yo lo veamos.
-De acuerdo, lo veréis, pero primero tú debes de cumplir
tu parte, lo demás después.
Me estaba riendo por dentro, lo iluso que era, Raúl y
yo, bueno, vamos yo, ya había tenido esa experiencia y
me encantó. Lo teníamos en el saco, solo era cuestión de
tiempo.
La tarde siguiente estuvimos esperando que viniera para
hacer la apuesta, llegó y nos encamamos rápidamente, las
caricias de siempre, los toqueteos y finalmente la
penetración, me la metieron por los dos agujeros. Cuando
Raúl me estaba follando el coño Luis miraba atentamente
la penetración, le mire y la pregunte.
-¿que te atreves a la apuesta?
-si, venga ahora
Raúl saco el rabo de mi interior y yo sentada en su
estómago vi como se metía primero el capullo y
finalmente todo lo que pudo en la boca ¡ya estaba
pillado¡
Se entretuvo por un rato en chupar el rabo y vi que él
estaba muy excitado al igual que yo y mi hijo, me puse a
"trabajar" aquella verguita y mi hijo que era el único
que estaba libre se coloco en mi entrepierna y me comió
el clítoris. Nos íbamos a correr los tres a la vez, Luis
intento zafarse de la polla de Raúl, pero este le cogió
de la cabeza y se corrió en la boca de él, yo deje que
Luis se corriera en mi boca.
¡Ya lo teníamos¡, la próxima vez que viniera a casa le
 
 
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